Wismar Food
Cinco locales llenos y una marca anestesiada.

01 · ProblemaLo que vimos
Tenían cinco locales reventando en Sevilla y un producto brutal, pero una marca anestesiada. Uniformes de catálogo, bolsas de delivery que daba pena tirar de lo aburridas que eran y unas redes que daban sueño. Eran famosos, pero visualmente eran una oveja más en el rebaño de la comida rápida.
02 · InyecciónLo que hicimos
Dirección de arte radical en cuatro frentes: uniformes, packaging de delivery, carta física y redes sociales. Un único criterio para todo lo que el cliente toca, ve o se lleva a casa.
03 · ResultadoLo que cambió
Quemamos todo lo básico. La carta pasó a ser un objeto de deseo. Las bolsas de delivery tienen la actitud de una marca de streetwear. Los uniformes dejaron de ser ropa de empleado. Y en redes, vídeo crudo, rápido y con ruido digital. Dejaron de vender comida para vender pertenencia.





